
Denuncia penal en la Armada: el trasfondo del sistema de corrupción con transferencias irregulares de sueldos
La presentación ante la Justicia Federal reconstruye un mecanismo de manipulación que detectó al menos 645 pagos irregulares por unos $1.000 millones. Los archivos destinados al cobro de haberes y personas sin vínculo con la fuerza entre los beneficiarios.
Una denuncia presentada ante la Justicia Federal puso bajo investigación un esquema de acreditaciones de haberes de la Armada Argentina que habría permitido transferir, entre julio de 2022 y enero de 2026, casi $1.000 millones a 23 personas.
La presentación sostiene que hubo modificaciones posteriores al proceso ordinario de liquidación y señala especialmente a cuatro personas sin vínculo laboral o funcional con la fuerza. Una de ellas es la esposa del entonces jefe del Departamento Revista.
La Armada Argentina quedó bajo la lupa de la Justicia Federal, juzgado N°2 a cargo del magistrado Sebastián Ramos, a partir de una denuncia penal que expone presuntas irregularidades en el proceso de liquidación y acreditación de haberes y que cuantifica en $981.148.567,88 el monto histórico de las operaciones consideradas indebidas.
La presentación fue realizada por el capitán de navío contador Carlos Alberto Castro Maggio, jefe de Administración Financiera de la Armada, quien puso en conocimiento del fiscal federal de turno, Ramiro González, hechos detectados durante una revisión interna y solicitó que se investigue quiénes intervinieron y qué responsabilidades podrían corresponder.
Según el escrito, las operaciones se produjeron durante un período que va desde julio de 2022 hasta enero de 2026 y comprenden 645 acreditaciones indebidas a favor de 23 personas. La denuncia aclara que se trata de sumas superiores a las que correspondían según las respectivas liquidaciones y, en otros casos, de importes que no tenían respaldo en haberes legítimamente liquidados.
El punto de partida: una anomalía detectada en febrero
La investigación interna se inició en febrero de 2026, cuando durante la revisión de los haberes correspondientes a enero se detectó que cinco agentes pertenecientes al Departamento Revista habían percibido suplementos que, según la revisión, no les correspondían.
En ese primer momento, la propia Administración Financiera de la Armada señala que no podía establecerse si las inconsistencias respondían a errores involuntarios o a acciones deliberadas. Los agentes involucrados restituyeron posteriormente las sumas percibidas.
A partir de ese episodio se incrementaron los controles y se decidió revisar períodos anteriores. Esa tarea permitió detectar diferencias entre los haberes efectivamente liquidados y los lotes de pago confeccionados para ser enviados al Banco de la Nación Argentina.
El relevamiento encontró pagos que no surgían de las liquidaciones, importes incorporados a los lotes que no aparecían en los recibos, duplicaciones y registros correspondientes a personas cuya vinculación con la Armada inicialmente no pudo determinarse.
La denuncia destaca un dato: las irregularidades no aparecían como un fenómeno masivo o generalizado dentro del sistema de haberes, sino que se concentraban en un grupo acotado de beneficiarios y, en algunos casos, se repetían en distintos períodos.



